El pasado domingo 31 de mayo, a las 10 h, el Estadio Ykua Pytã reunió a aproximadamente 2.800 personas en una mañana especial de fe y búsqueda de la presencia de Dios.
Muchas personas llegaron con cargas y preocupaciones, pero salieron fortalecidas, renovadas y libres. Sin duda, fue un día que marcó un antes y un después en muchas vidas.
