Para los que son de la Fe, mantenerse firme no es algo automático ni garantizado. Las luchas diarias, las preocupaciones, el cansancio y hasta los pensamientos negativos pueden ir debilitando poco a poco el ánimo del Siervo. Muchas veces, la caída no comienza con un gran error o pecado evidente, sino con algo más sutil: un cambio de prioridades. Sin darse cuenta, la persona empieza a darle más lugar a lo urgente, a lo material, a lo visible, y deja en segundo plano aquello que un día ocupaba el centro de su vida: su Comunión con Dios.

En los primeros pasos de la Fe, suele haber entrega, disposición, sed del Espíritu Santo. Pero si no se vigila, ese fuego puede ir apagándose lentamente. Por eso, la Palabra de Dios nos alerta en este sentido:

“Pues ¿qué provecho obtendrá un hombre si gana el mundo entero, pero pierde su Alma? O ¿qué dará un hombre a cambio de su Alma?”. Mateo 16:26

Este Versículo nos confronta con nuestras decisiones diarias y nos recuerda qué es lo que realmente importa.

El mayor riesgo para un Siervo no es solo enfrentar luchas externas, sino perder el enfoque en lo Eterno. Cuando el Reino de Dios deja de ser la prioridad, todo lo demás comienza a desordenarse. Por eso, este encuentro no es simplemente una reunión más, sino una oportunidad para reflexionar, evaluar en qué lugar está Dios en tu vida hoy, y tomar decisiones que te acerquen nuevamente a Él.

En esta reunión tendrás la oportunidad de recibir la Dirección de Dios, el Alimento Espiritual y la Fuerza que necesitás para seguir adelante. Porque ningún Siervo puede mantenerse bien por sí mismo; todos necesitamos esa Renovación constante que viene de lo Alto. Es en estos momentos donde Dios habla, corrige, levanta y vuelve a encender la Fe.

Por eso, preparate. No participes de cualquier manera. Acercate con un corazón despojado, dejá de lado las distracciones y abrí tu mente para recibir lo que Dios quiere darte.

Sábado, 30 de Mayo, a las 18 h, se llevará a cabo una reunión especial dirigida a todos los Obreros, Colaboradores, CPO y Discípulos, en la Sede Nacional. En Av. Eusebio Ayala Nº 4257, con videoconferencia para el interior del país.

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